AMOR Y CONSENSO

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Recientemente, en un texto titulado “Querida mamá, voy a tener un hijo mío con mi marido y mi mujer”, Gabriela Weiner expone la posibilidad de relaciones sexoafectivas no convencionales, es decir, de vínculos no heteronormados ni patriarcales, tampoco monógamos y sin el paradigma que, de forma histórica, ha significado el amor romántico: ideal cultural de relacionarse con los otros. En el texto, la escritora peruana, a propósito del embarazo de la otra integrante de la relación poliamorosa (etiqueta que la autora siente insuficiente), explora las vicisitudes del amor no normalizado y cuestiona el concepto de pareja, de familia y de amor mismo. En suma, transgrede de forma incómoda una serie de patrones culturales que, de unos años para acá, se han estado deconstruyendo

En esta misma línea, otra publicación ha dedicado un número a discutir cuestiones relacionadas con nuevas formas de relacionarse, sus conflictos y sus implicaciones. “Amor (es) consenso” es el dossier del más reciente número de la revista Tierra Adentro (Secretaría de Cultura, mayo-junio de 2018). Los ensayos que forman la edición exploran las modalidades actuales de la identidad, de la orientación afectiva y relacional, del uso de la tecnología como mediación interpersonal y del sustrato filosófico que habilita sus prácticas.

“Más allá de la monogamia”, de Mariana Pedroza, explora la arquitectura de las relaciones monógamas y expone las principales críticas por parte del poliamor. A partir de que la monogamia está normalizada, la autora parte de la tensa relación entre los afectos y la ideología para señalar las inconsistencias y contradicciones de ambos modelos sin dejar de reconocer en el poliamor una alternativa con una visión realista de las relaciones que, sin estar exenta de conflictos, abre la posibilidad de entender el amor de otro modo.

“Figuras y silencios”, de Alejandra Castro, se aproxima a la realidad casi inexplorada e incomprendida de la asexualidad. A partir del testimonio cercano y el reconociendo los propios prejuicios (presentes incluso sin ser heterosexual), Castro intercala la reflexión y la experiencia para urdir una tentativa empática que indaga en la marginación que sufre el sujeto asexual en medio de una sociedad hipesexualizada como la nuestra.

“De cómo el poder adulteró el amor”, de Sofía Mosqueda, critica sin concesiones al amor romántico, cuya vigencia y hegemonía, si bien empiezan a ponerse en duda, no se ha desplazado como estructura dominante de las relaciones amorosas. El énfasis está en el hecho de que este modelo relacional es una construcción filosóficamente insostenible, y proclive a funcionar como herramienta heteropatriarcal para el disciplinamiento de los cuerpos y los afectos con fines económicos y políticos.

“Despejando creencias sobre la búsqueda del amor por internet”, de Karla Paniagua, desmonta el mito acerca de las relaciones sexoafectivas mediante sitios web o aplicaciones. Desde el enfoque de las humanidades digitales, analiza las particularidades de la socialización digital como el perfil de los usuarios, la información que proporcionan de sí mismos y, por ende, de la imagen virtual que construyen, así como los objetivos (amorosos/sexuales) con los que este tipo de comunicación se efectúa.

Finalmente, “Más allá del poder y el rendimiento”, de Juan Pablo García Moreno, examina el concepto de soledad y cómo nos relacionamos con el otro a través de las opciones modeladas por el capital. Apoyándose en el pensador Byung-Chul Han, interpreta el consumo de los sujetos y la mercantilización de los cuerpos, la igualación de las expectativas eróticas y cómo la pornografía es la representación de ambos fenómenos.

Este número es un sondeo por formas de relaciones entre personas que tienen deseos más allá de lo que dictan las normas dominantes. Sin duda, la exploración del amor como un riesgo y como una aventura vital es un descubrimiento compartido en el modesto ámbito de lo cotidiano y estos ensayos permiten aproximarse a pensar lo que parece que no necesita ser pensado y que, dado que se trata de una de las esferas más importantes de nuestro tránsito por este mundo, el amor debe ser constantemente reflexionado y replanteado.

El amor y sus prácticas como diversidad sin jerarquías. El amor, como contradiscurso, como crítica y práctica de la violencia que se extiende y moviliza nuestra realidad. Escribe Gabriela Weiner “Yo creo que se puede hacer la revolución desde la cama, que se puede intentar cambiar las cosas desde el amor.” Se suele repetir, casi como un lugar común que los dos grandes temas de la literatura son el amor y la muerte. Es habitual escucharlo acaso por la vocación de ambos por el enigma. El amor sucede en vida y no por ello es menos nebuloso. No se ha escrito, no se ha dicho, no se ha pensado y no se ha vivido todo lo que podemos descubrir todavía sobre el amor.

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Publicado en “El Comentario” 343 (09/07/18): http://elcomentario.ucol.mx/numero-343/

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